Es un tipo de caída del cabello que ocasiona parches redondos, de patogenia no totalmente esclarecida, pero muy relacionada con situaciones de estrés. En ocasiones puede haber un substrato autoinmune.3 En muchos casos esta condición sólo afecta un punto (Alopecia areata monolocularis) y suele curarse de forma espontánea, pero también puede extenderse a toda la cabeza (alopecia totalis) o al cuerpo en su totalidad (alopecia universalis).

Los folículos pilosos no quedan destruidos con esta enfermedad, por lo que el pelo suele volver a crecer, si bien es cierto que son muy frecuentes las recidivas o recaídas en pacientes que la han sufrido alguna vez, esto si persisten los factores desencadenantes.

Según algunos estudios, la presencia de focos infecciosos dentales puede provocar alopecia areata, con pérdidas de cabello localizadas.